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Articulo sobre
Vibradores o Consoladores Juguetes Eroticos sex shop
Bogota Colombia
Este hecho, es el
que hace que algunas mujeres tengan reservas ante el uso
de un vibrador o consolador, algunas piensan que no es
algo natural, que no es necesario o temen que los
vibradores o consoladores se convierta
en una muleta sexual y nunca puedan librarse de él. Lo
cierto es que excitarse y provocar una reacción orgásmica
por mediación de un vibrador es, en cuanto a experiencia
física, tan básica y natural como la obtenida por otras
formas de autoestimulación, no debe olvidar que hay
alguien detrás de la máquina, y quien controla el vibrador
es usted .

¿Qué es exactamente un vibrador o consolador ?
Básicamente un vibrador es una máquina relativamente
pequeña, que se puede sostener con la mano y que vibra con
un ritmo rápido y constante. Pueden estar alimentados con
pilas, o bien conectados a la red, y vienen en tamaños y
formas diferentes. Algunos están preparados para vibrar a
distintas velocidades.
Cuando uno se estimula
manualmente los genitales, frota, acaricia y masajea, es
decir: lo mismo que hacen los vibradores o consoladores, con la
diferencia de que los vibradores lo hacen con mayor
rapidez, de forma más continua, puesto que no se cansan, y
con mayor intensidad.
¿Cómo encontrar el vibrador o consolador adecuado?
Vaya de compras, los vibradores
(a menudo llamados aparatos de masaje) se venden en muchos
sitios, como farmacias, grandes almacenes o en sex-shops.
Compare algunos modelos, ¿Son fáciles de sostener? ¿Se
adaptan bien a su mano?. Si le es posible, ponga en marcha
los modelos que le interesan para poder percibir las
vibraciones. Algunos modelos le harán sentir mejor que
otros. Compre un aparato sólido, seguro, no demasiado
ligero (hace falta que el motor sea lo suficientemente
potente, lo que suele implicar no demasiada ligereza en
cuanto a su peso), silencioso y fácil de manejar.

Cómo usar el vibrador o consolador
Cada vibrador dispondrá de unas
cualidades diferentes, algunos incluirán complementos y su
uso variará ligeramente, consulte en el lugar donde lo
adquirió o lea las indicaciones que aparezcan en las
instrucciones de uso del aparato.
Tenidas en cuenta estas
diferencias, disponga el ambiente habitual que utiliza
para su tiempo de masturbación, puede aplicarse aceite o
lociones en el cuerpo, pero jamás use el vibrador en el
agua ni con la piel mojada.
Comience a recorrerse el cuerpo
con él, explorándose la cara, el cuero cabelludo, el
cuello, los hombros, brazos y manos, los pechos y el resto
del cuerpo. Después de un rato, cuando se sienta ya muy
excitada, pruebe con los genitales. Tal vez le sorprenda
la intensidad de las vibraciones, especialmente en la
proximidad del clítoris. Ensañe variando la presión, los
movimientos y la ubicación del vibrador.
Tras este tiempo de prueba ya
habrá descubierto las nuevas sensaciones que desata el
vibrador, para algunas mujeres la estimulación directa de
zonas tan sensibles como pechos y clítoris. Si es su caso,
la próxima vez pruebe con toques muy leves, a penas un
roce. Si tiene los genitales especialmente sensibles,
puede tratar de estimularse a un lado del clítoris o a
través de una prenda interior. Poco a poco su cuerpo podrá
tolerar una estimulación más directa. Algunas veces puede
ser cómodo suavizar la intensidad aplicando el vibrador
sobre una toallita. En ese caso, fíjese que en que la
toalla al vibrar no absorba la lubricación vaginal, porque
eso podría causarle enrojecimiento, irritación y escozor
genital.
Recuerde que el vibrador por si
solo no le va a producir un placer inmediato, al igual que
en la masturbación manual, utilice sus fantasías y relatos
eróticos habituales. Deje que las caderas y todo el cuerpo
se muevan con el mismo ritmo del estímulo, no contenga el
aliento: respire profunda y sonoramente a medida que la
tensión de su cuerpo va en aumento.
Un tiempo razonable de
estimulación pueden ser quince minutos de estimulación las
tres primeras veces; luego pruebe quince a treinta
minutos. Luego llegue al tiempo que su cuerpo le pida.
Es natural que uno tenga ciertas reservas antes de
intentar algo nuevo, sobre todo si estas novedades se
implantan dentro del censurado placer sexual femenino. Sin
embargo, cada día la mujer conquista nuevos territorios de
los que legítimamente debiera ser participe, y el
disfrutar de su sexualidad ha sido una de sus recientes
victorias. Con el tiempo, puede que llegue un día en el
que el uso del vibrador, se contemple como algo tan
natural, como el de otros artefactos eléctricos; como algo
práctico que uno usa a veces para simplificar la vida y
hacérsela más placentera e interesante. |